El Sutra de Hui Neng
Para una mente justa, observar los preceptos (Sila) es innecesario.
Para una conducta recta, practicar Dhyana (contemplación) puede ser
dispensado.
Sobre el principio de la gratitud, apoyamos a nuestros padres y los servimos
filialmente.
Sobre el principio de la rectitud, el superior y el inferior permanecen fieles el
uno al otro (en tiempos de necesidad).
Sobre el principio del deseo compartido de complacer, el mayor y el menor
están en términos afectuosos.
Sobre el principio de la tolerancia, no peleamos aun en medio de una multitud
hostil.
Si perseveramos hasta obtener fuego frotando un pedazo de madera,
Entonces el loto rojo (la naturaleza Búdica) brotará del lodo negro (el estado
de no-iluminación).
Aquello que es agrio tiende a ser buena medicina.
Aquello que es desagradable al oído es ciertamente un consejo franco.
Al corregir nuestras faltas, obtenemos sabiduría.
Al defender nuestras faltas, traicionamos una mente equivocada.
En nuestra vida diaria debemos practicar siempre el altruismo,
Pero la Budeidad no se logra dando dinero en caridad.
El Bodhi debe ser encontrado en el interior de nuestra propia mente,
Y no hay necesidad de buscar el misticismo en el exterior.
Quienes escuchan esta estrofa y verdaderamente ponen en práctica su
enseñanza,
Encontrarán el paraíso frente a si mismos.



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