El Jardin de Mr Onix.




Hoy fui al lugar donde decidimos enterrar a Onix,  me acompañaron, Leo (mi esposo) y una de mis mejores amigas.
Fuimos porque Leo y yo queríamos usar las grullas que había hecho para la foto del 365 del domingo antes pasado.
Mientras las hacía, Onix estuvo todo el tiempo sentado entre mis piernas observando como iba doblando cada hoja, y salía una grulla, y él siempre observando.
Al día siguiente, temprano en la mañana, él aún enrollado en mi sabana observaba con sus ojitos amarillos muy abiertos como iba engarzando cada grulla con nylon para hacer la composición.
Una vez enganchadas, me paré y me fui a la sala, para guindarlas del techo para la foto, él, salió detras de mi y veía como colgaban así que decidió pararse en dos patitas y jugar con ellas, le dije que no lo hiciera, y solo se sentó a observar lo que hacía, luego me vine al cuarto a editar la foto y él ya estaba otra vez sentado entre mis piernas, viéndome trabajar.
Recuerdo que ese día ninguno de los dos nos paramos de la cama, él ronroneaba enrollado pegado a mi y yo lo sobaba hasta que nos quedamos dormidos.

Es por eso que quisimos adornar el árbol que está donde él ahora descansa y llenarlo de origamis, esos mismos que vio hacer, y con los que quiso jugar, ahora lo acompañan en lo que hoy decidí llamar "El Jardín de Mr Onix", ahí tendrá un pedacito de mi, y sabré que no está solo, que hay 12 grullas cuidándolo.

Mi ánimo está mejorando, a ratos me siento triste porque lo echo de menos, pero ahi voy, levantándome otra vez.

Gracias a todos mis amigos, a mi familia, por el apoyo, por las palabras, saben bien que mi tristeza no es solo por lo de Onix, saben que han pasado muchas cosas seguidas sin darnos un respiro pero siempre  trato de buscar lo bueno en lo malo, y es que tengo gente demasiado valiosa a mi lado:
Mami, Beto, Jesus, Lulu, Cristina Reinhardt,  Kela, Jose, Stefy, Martin, Valérie, Tina, Rubén, Segma, Juan Ignacio, Andrea, Tia Carmen, Naty, Roselyn, Juan  Guillermo,  Toña, Beatriz, Bea mi profe yogui, Mercedes, Alejo, Gustavo, Mariana, Virginia, mis panitas de Flickr,  y todos los que de una u otra forma, me han hecho sonreír a pesar de mi tristeza.
Gracias de verdad, por siempre estar ahí.
Y gracias siempre mi negrito,  por hacerte sentir aún cuando ya no andas correteando por ahí y por  dejarte querer.

Comentarios

Entradas populares